En Colombia sólo queda un diario de verdadera circulación nacional. Esta soledad no parece haberle hecho bien a El Tiempo, opina un lector de los que hoy el periódico busca con ahínco: joven y suscriptor. La prosa ha muerto víctima del tedio, el esquema y el lugar común. No hay juegos, no hay reos para el lector. no hay niveles, no hay estilos, en in, no hay escritores. El periódico es plano como la pradera.....