El texto que sigue es una versión editada del original y su lección, tan sencilla como audaz, es que los problemas económicos no se deben abordar de manera de manera perezosa. Los filones productivos están donde uno menos los espera. Hace menos de 200 años, las economías de las sociedades en proceso de industrialización se basaban en los carbohidratos. En 1820, la sociedad americana utilizaba dos toneladas de origen vegetal por cada tonelada de origen mineral. Las plantas eran la materia prima indispensable para la producción de tinturas, compuestos químicos, pinturas, tintas, disolventes, materiales de construcción e, incluso, energía.....