Parece que las diferencias de Irlanda con Gran Bretaña no sólo han sido políticas y religiosas: la paternidad de la bebida nacional también está en disputa. Cuando viajo a Irlanda llevo unas botellas de Jameson bajo el brazo. Y de regreso traigo unas cuantas libras de café, pues el que se exporta a Europa es de mejor calidad que el que se consigue aquí......