López, David Fernando

Historias de soldados, pescadores, abuelas y literatura

Escribir es también callar cuando no hay nada que decir. Esto es muy dificil. Con qué coraje escribía Kafka en sus diarios el día 22 de septiembre de 1917: "Nada". Y sin embargo Kafka, y en definitiva cualquiera, pudo haber llenado una hoja de ocurrencias pasajeras. No es difícil escribir algo cuando se tiene oficio y un poquito de orgullo. Ese "nada" de Kafka, que extraña flor resulta, cuantas lluvias y soles habrá necesitado para florecer en el baldío, que elección literaria , porque detrás de "nada" esta la convicción de que no se puede decir cualquier cosa, sino algo que se desea con una intensidad excluyente: algo esencial, y que no admite sucedáneos.....

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