En un mundo en el que por todas partes se echa de menos el buen diseño y el sentido práctico en las cosas, ¿es posible hablar de demasiado diseño? Según el arquitecto catalán, habría que pasar por una ducha electrónica de ésas que abundan en los hoteles de cinco estrellas o por la letra diminuta de ciertas revistas de vanguardia antes de dar una respuesta definitiva a la cuestión.....