El problema de la evolución de la música es, además de insoluble, eterno, pero se agradecen enfoques ingeniosos, apasionados y polémicos como el del pianista Charles Rosen. cualquiera diría con perogrullo que el problema de las artes es e últimas de seducción, no económico o de contabilidad de espectadores. El presente ensayo fue publicado originalmente en la Revista Harper´s de marzo de 1998........