Lamento decir que nunca he visto u oído cantar a un ruiseñor pero siempre me alegra dar con uno en las páginas de narradores y poetas norteamericanos, donde esta ave aparece a menudo como un locuaz y misterioso spiritus loci. Encuentro ruiseñores en dos poemas de Marianne Moore, uno de los cuales es del tipo que más admiro dentro de la obra de esta poeta invariablemente magnífica a saber, una instantánea de la naturaleza observada de tal modo que cobra un sentido moral implícito, al igual que en un emblema......