Caballero, Antonio

El padre de mis hijos

Cuando el desconocido asomó la cabeza por la puerta del bus, a Luz Angélica se le fueron las fuerza. Nunca había visto a un hombre tan buen mozo. En su regazo gruño el perrito, impaciente: por primera vez en su vida, Luz Angélica lo dejo caer. El desconocido retiró la cabeza, y se ensombreció el mundo.....

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