Divagaciones de balneario. Y sin embargo puede nadar
En el resplandor de la playa, una humanidad casi desnuda descansa cómodamente al sol. Mujeres, niños y hombres, ancianos, grandes delgados y gordos, morenos y rubios...como en Corneville, hay para todos los gustos e incluso, si se me permite, para todos los disgustos.....