El teatro para los niños, ya sea hecho en la escuela o en escenarios profesionales, lo debemos circunscribir dentro del concepto de la belleza histórica, sujeta a todo lo humano a los cambios y a las añoranzas, permitiendo que el niño vivencie y fortalezca el arte escénico, encontrando propias que correspondan a la observación y apropiación del fenómeno estético como una necesidad de comunicación colectiva....