Animar a leer va mucho más allá de seguir al pie de la letra un plan lector, desarrollar un proyecto institucional, utilizar recursos tecnológicos, transmitir consejos y ofrecer una biblioteca. Motivar a la lectura requiere de una actitud creativa que le dé el valor agregado a proceso de aprendizaje, en el que cada rincón esté ambientado con el único fin de producir expectativas que lleven a los escolares a sumergirse entre renglones y palabras.....