Si el teatro es un acontecimiento que solo puede suceder en el presente de la representación, del encuentro escena-público, de ese momento único e irrepetible de realidad y ficción, el teatro es un arte que dialoga con su época, con el contexto en su multiplicidad, y la dramaturgia es el resultado de la observación, la exploración y el desciframiento del mundo que vive, para construir un relato, un proceso, de veladuras, como en la pintura, un juego de espejos con el espectador ideal que es imaginado, que se evidencia en el proceso de escrituras...